Si estás aquí, significa que la inmersión en frío ya forma parte de tu rutina y estás listo para dar el siguiente paso y seguir experimentando con tu cuerpo y mente.
En este artículo, compartiremos algunos ejercicios y protocolos de inmersión en frío que puedes usar para elevar tu práctica.
Lo primero es lo primero
Siempre vale la pena recordar las cuatro reglas de oro de esta práctica:
-
No te excedas: ni con el tiempo, la temperatura ni la frecuencia semanal.
-
Escucha a tu cuerpo en todo momento.
-
Concéntrate en tu respiración.
-
No se trata de congelarse. Esto debe ser una herramienta agradable que te ayude, no algo que te haga sufrir o te perjudique.
Protocolos de inmersión en frío
El Dr. Andrew Huberman, neurocientífico, PhD y figura destacada en el mundo del bienestar y la ciencia, recomienda varios protocolos basados en la ciencia. Aquí tienes dos de ellos:
Protocolo de Søeberg
El objetivo es activar el temblor para liberar succinato, que desencadena grasa parda, estimulando el metabolismo y promoviendo la pérdida de grasa.
-
Temperatura: Ajusta la temperatura del agua para que comiences a temblar entre 1 y 3 minutos de exposición.
-
Inmersión: Sumérgete hasta los hombros. No luches contra el temblor; déjalo suceder, incluso voluntariamente si es necesario. Tiembla durante 60–120 segundos.
-
Salida: Sal del baño de hielo sin secarte ni cruzar los brazos. Permítete seguir temblando fuera del agua durante otros 60–120 segundos.
-
Reingreso: Vuelve a entrar en el agua fría.
-
Repetición: Alterna entre inmersión y temblor durante 2–5 rondas.
Nota: El objetivo es evitar adaptarse demasiado rápido al frío, para que sigas aprovechando los beneficios de quema de grasa y metabolismo que provoca el temblor.
Protocolo de contraste
La terapia de contraste consiste en alternar entre frío y calor (agua o sauna). Hay dos formas de hacerlo: con agua caliente (jacuzzi o ducha) o con sauna.
Con agua:
-
Comienza con una ducha tibia y baja gradualmente la temperatura hasta que esté fría.
-
Permanece en el agua fría durante unos minutos.
-
Vuelve al agua tibia por unos minutos.
-
Repite el ciclo varias veces, siempre terminando con frío.
Con sauna:
-
Haz una sesión de sauna de 12–15 minutos.
-
Dúchate para eliminar el sudor y las toxinas de la piel.
-
Sigue con un baño frío de 1–3 minutos.
-
Puedes alternar 2–3 ciclos, según tu comodidad.
-
Siempre termina con exposición al frío.
Notas importantes de seguridad para ambos protocolos
- Comienza despacio y no lo exijas demasiado. Aumenta gradualmente el tiempo de exposición y ajusta la temperatura (tanto en sauna como en crioterapia) si eres principiante.
- Escucha a tu cuerpo. Si te sientes mareado, desorientado o experimentas síntomas inusuales, sal inmediatamente de la sauna o tina. La seguridad siempre es lo primero.
- Mantente hidratado con agua o electrolitos antes y después de cada sesión.
- Nunca hiperventiles deliberadamente antes o durante una inmersión fría. La respiración debe ser calmada, profunda y constante — inhala por la nariz, exhala por la boca.
Consejos para mejorar tu baño frío
Estos no son protocolos, sino formas divertidas de mejorar y darle sabor a tus baños:
-
Rompe la barrera: Cuando te quedas quieto en el agua, tu cuerpo crea una delgada “barrera térmica” entre tu piel y el agua. Para hacer tu sesión más desafiante, muévete para romper esa barrera. Siente el frío en su totalidad.
-
Inmersión total: Al final de tu sesión, sumérgete completamente (con la cabeza bajo el agua) por unos segundos. Sentirás una oleada de energía y adrenalina. ¡Recuerda pinzar la nariz!
-
El Cocodrilo: Este desafío es de un miembro del Humans Club: baja tu cuerpo para que el agua te cubra hasta la boca (¡incluyéndola!) y respira profundamente por la nariz. Este es de nivel élite.
¿Tienes algún consejo, desafío o truco propio para el baño frío? ¡Nos encantaría escucharlo! Envíanos un mensaje directo en Instagram.
(*) Aviso: Siempre consulta a tu médico — especialmente si tienes problemas cardíacos o presión alta — antes de comenzar la crioterapia o probar estos protocolos.
Te invitamos a explorar el baño frío y experimentar los increíbles beneficios que Alfa Humans puede aportar a tu vida diaria.